Dolor y rabia por asesinato de Abel Murrieta 

CRITICA

 

GASPAR NAVARRO

Hizo muy bien el Instituto Estatal Electoral en suspender el debate de candidatos a la alcaldía de San Luis Río Colorado en señal de duelo y condena por el artero asesinato del exprocurador Abel Murrieta Gutiérrez, pues ese infame crimen del candidato del MC a la presidencia de Cajeme es un verdadero atentado a la democracia y a la sana participación política y social, así como un descarado reto del crimen organizado a las autoridades estatales y federales para que sepan quien manda.

En este clima de enrarecimiento político en Sonora por la lucha del poder, se pueden sacar muchas conjeturas sobre las posibles motivaciones para arrancarle la vida a Murrieta Gutiérrez, pero sobre todo no se descarta como líneas de investigación la trayectoria profesional del abanderado del Movimiento Ciudadano como fiscal, como abogado de los LeBarón, y su participación como candidato a la alcaldía con su advertencia de que iría con todo contra el narco en el Valle del Yaqui.

“Yo voy en serio, y también voy sin miedo” contra la inseguridad, repetía firme como su bandera de campaña Abel Murrieta, siendo su posible llegada un riesgo para los grupos delincuenciales que azotan el Valle del Yaqui, y lo han convertido en la cuarta ciudad más violenta del mundo con 280 homicidios dolosos en lo que va del año.

Es inconcebible que el exprocurador Murrieta Gutiérrez anduviera sin escoltas por las colonias en campaña por la presidencia municipal cajemense por Movimiento Ciudadano, a pesar de que había sido procurador en el gobierno de Eduardo Bours y por dos años con Padrés, pero lo más presente era su intensa actividad como abogado litigante de los LeBarón, para exigir castigo contra los autores de la masacre en Bavispe.

En redes sociales el patriarca de los mormones de Bavispe y Chihuahua, Adrián LeBarón, escribió: “Mataron a mi licenciado, al que me ha ayudado a vincular a proceso a los asesinos de mi hija y mi familia. Ahora si estoy de luto”.

Pero así era Abel Murrieta, un hombre sin miedos ni temores, honesto a carta cabal, buen hijo, padre y esposo de familia, generoso para repartir su amistad y generar nuevos amigos, como lo demostró por varias décadas en los encuentros del Yaqui Power en el rancho familiar de Batacosa, en El Quiriego, donde junto con hermano entrañable Ricardo Bours Castelo, organizaban el tradicional festival denominado “Abelandia”, donde refrendaban afectos personajes de todas las partes de la entidad.

En su campaña por la alcaldía cajemense, Abel Murrieta se dolía por el azote de la narco violencia y el clima de inseguridad en el Valle del Yaqui, por ello advertía que “ya es hora de tener un gobierno preparado, capaz e incorruptible”.

Quien fuera Subprocurador de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia, Procurador General de Justicia de Sonora con Bours y Padrés por dos años, y diputado por el distrito XVI de Cajeme, reiteraba en su campaña que su movimiento “va en serio contra la inseguridad. Cajeme ya no puede, ni va a seguir tolerando a políticos corruptos que dejan impunes a quienes arremeten contra los ciudadanos”, recalcando su slogan de campaña: ”Yo estoy con Abel porque él está pesado”.

Tras el atentado que le costó la vida al candidato del MC a la alcaldía cajemense, la fiscal Claudia Indira Contreras Córdova. Mostró su indignación, y advirtió que se trasladaría a Cajeme para encabezar las investigaciones del asesinato para que no hubiera impunidad.

De igual forma, la gobernadora Claudia Pavlovich, quien hace días exigió en la Mesa de Seguridad federal en la Ciudad de México mayor energía y focalizar acciones contra el homicidio doloso y la extorsión, condenó el asesinato del exfiscal sonorense, prometió colaborar con la fiscalía estatal para dar con los responsables, y reiteró el llamado a redoblar el trabajo para responderle a la sociedad y no permitir ese tipo de ataques a la democracia.

La clase política condenó el atentado y exigió investigar a fondo para dar con los responsables.

El candidato de la Alianza Va por Sonora, Ernesto Gándara Camou, a quien en una ocasión le dedicaron el festival de Abelandia por ser su precandidato a la gubernatura, señaló lo siguiente:

“Un gran amigo, destacado servidor público, un profesional en toda la extensión de la palabra. Abel Murrieta deja un gran legado. Lo vamos a recordar siempre. Envío todo mi cariño y solidaridad a los y los amigos y familiares de nuestro querido Abel. No podemos permitir que la violencia siga reinando en nuestras calles. Ni en Cajeme ni en Sonora. Exijo a las autoridades una investigación a fondo y resultados concretos. Este hecho no puede quedar impune”.

De igual forma, el abanderado de Morena al Gobierno de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, precisó: “Lamento profundamente el artero atentado en contra del ex procurador Abel Murrieta, y candidato a la alcaldía de Cajeme esta tarde. Este hecho debe de esclarecerse y no quedar impune. Esperemos que la Fiscalía realice las investigaciones y se esclarezca a fondo este caso. Mi completa solidaridad con familiares”.

Por su parte, el amigo entrañable de Abel Murrieta, el candidato a la gubernatura por MC, Ricardo Bours Castelo, señaló en Twitter:

“QEPD un sonorense valiente como pocos, un sonorense honesto y honrado a carta cabal! QEPD mi gran amigo y compañero de muchas y grandes batallas. QEPD Abel Murrieta un hombre de ley! Mónica, Moniquita, Abel y Daniel estén siempre muy orgullosos de su padre!. Exijo justicia”.

En su más reciente entrevista en el periódico TRIBUNA del Valle del Yaqui, Abel Murrieta, reiteró que iría sin temores y sin miedos hasta donde tope para erradicar la corrupción en el gobierno municipal y contra la inseguridad pública.

En la entrevista ante el cuestionamiento sobre su visión o radiografía de Cajeme, Abel Murrieta respondió:

“Yo soy de Obregón, toda mi vida me he desarrollado en Obregón, cuando estaba trabajando en el Gobierno del Estado todos los fines venía para acá. Y ahora que no estoy en el servicio público aquí estoy, aquí está mi familia, mis hijos, mis hermanos, todos y la radiografía es impresionantemente negativa. Antes el ‘changarrito’ de la esquina te despachaba por un mostrador, hoy todos tienen una reja, eso te habla de lo grave que está la situación en una colonia.

Y vemos con tristeza que la autoridad es muy indolente, por ejemplo, cuando hablan de (víctimas) colaterales, yo de frente les digo son víctimas inocentes, no colaterales, la autoridad tiene miedo a decir que falló y que está muriendo gente inocente. También cuando dicen que estamos en el momento y lugar equivocado, no, los ciudadanos honestos y trabajadores, no tenemos por qué estar en el momento y en el lugar equivocado. Las calles y plazas, los espacios públicos y restaurantes son de la gente trabajadora, no son de los delincuentes.

Vamos por la seguridad, Ricardo (Bours), lo ha dicho, él no tiene precio y menos con los delincuentes, y yo en lo personal lo digo también, yo voy en serio, porque esto parece no solamente broma hay a veces que no sabes si es indolencia o si es falta de ganas. Yo voy en serio, y también voy sin miedo. Para poder hacer esto tienes que estar muy consciente a lo que vas”.

Como vemos en esa entrevista, Abel Murrieta sabía el terreno que pisaba, pero seguía decidido a lograr la presidencia municipal para buscar lograr el cambio y lograr el Cajeme seguro y en paz que todos exigen, por ello tenía las preferencias electorales y se enfilaba derecho al triunfo, hasta que las balas de la cobardía, el odio y la sinrazón acabaron con su vida, con su sueño, y el sueño de todos los cajemenses.

Pero Abel no muere en vano, ni pasará al olvido, pues deja su legado de lucha y de inquebrantable participación política y en el servicio público para ejemplo de las futuras generaciones de sonorenses. Muere para seguir viviendo. Su luz nos acompañará siempre. Hasta siempre amigo. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)

Leave a Reply

Your email address will not be published.