Nombran calle de Hermosillo en honor de un Padre

Hermosillo, Sonora; Noviembre 03 de 2017.- En reconocimiento póstumo,  porque en vida fue pilar de apoyo a la comunidad hermosillense, por su espíritu de servicio, labor pastoral e impulsor de obras comunitarias, se develó nomenclatura a nombre del presbítero Cruz Acuña Gálvez.

La asignación de la nueva calle, que cruza con el bulevar Enrique Mazón López, se realizó en evento oficial encabezado por Angelina Muñoz Hernández, Síndico Municipal; Julio César Ulloa Girón, Secretario del Ayuntamiento; Ruy Rendón Leal, Arzobispo de Hermosillo de Hermosillo, así como familiares y discípulos del homenajeado.

En representación del Presidente Municipal, Manuel Ignacio Maloro Acosta, habló Jazmín Escalante Acuña, regidora del Ayuntamiento de Hermosillo, para reconocer la labor pastoral del homenajeado.

“Quien lo conoció, lo recuerda como una persona humilde y servicial, fue el primero en difundir la palabra de Dios a través de  los medios de comunicación”, argumentó Escalante Acuña.

Consideró que el padre Cruz Acuña transformó la conciencia de miles de ciudadanos de Hermosillo, como ella misma lo ha testificado con las familias que se formaron con su enseñanza.

“No sólo su recuerdo vivirá con nosotros, sino ahora su nombre quedará grabado en esta importante avenida y por supuesto en nuestros corazones”, apuntó la regidora

En su intervención el Arzobispo de Hermosillo dijo que “estoy convencido que  hoy en día nuestra sociedad necesita de hombres y mujeres ejemplares, modelos de vida, porque los seres humanos tendemos a imitar aquellas personas que representan mucho para nosotros”.

“Confiamos que el padre Cruz Acuña Gálvez siga siendo un modelo por sus cualidades, talentos y virtudes, porque se requiere que las generaciones jóvenes puedan seguir los buenos ejemplos de personas, que muchas veces son héroes anónimos”, indicó.

A nombre de la familia del padre Cruz Acuña, su sobrino Jesús Humberto Acuña, agradeció tan honrosa distinción que el Ayuntamiento de Hermosillo le hizo a su tío al designar con su nombre  una de las calles del municipio.

Aprovechó la ocasión para recordar algunas anécdotas de su tío y en las cuales dio cuenta de su calidad humana y espíritu de servicio.

En esta ocasión, el padre Armando Armenta Montaño fue el solicitante para la designación de nomenclatura y quien hizo un resumen de su biografía.

Comentó que nació en el año 1916 en Nacozari de García y en 1929 ingresó al seminario de Magdalena recibiendo su formación en la clandestinidad a través del arzobispo Juan Navarrete.

Escribió poesía y artículos en periódicos, fue misionero en la región del yaqui, colaboró en la búsqueda de los restos del padre Francisco Eusebio Kino.

En la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús adaptó las reformas del segundo concilio Vaticano a través del catecismo; hizo televisión y apoyó en la creación del hogar infantil Las providencia y la escuela “Felícitas Zermeño”.

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