Una reconfiguración subjetiva de las mujeres frente a la violencia

Hermosillo, Son. Oct 19 del 2020.-“La protesta no puede seguir siendo igual, no podemos seguir planteando las mismas formas de protesta y sobre todo esa protesta callada, pacífica. Yo no estoy hablando de que hay que ser violentas, me parece un derecho legítimo de las mujeres a auto defenderse de la violencia y no me refiero a que nos tengamos que volver agresivas”, advirtió la doctora Mercedes Zúñiga Elizalde.

Explicó que ante esta autodefensa se tiene que como movimiento feminista crear otros mecanismos en donde se busquen nuevas formas de avanzar, porque una parte fundamental es que se trata de la violencia grabada la que está transformando la subjetividad.

Durante su participación en la mesa 3 “Violencias y subjetividades desde los feminismos” en el marco de las Primeras Jornadas Internacionales de la Red Feminismo(s), Cultura y Poder. Diálogos desde el sur el pasado 30 de septiembre, comentó que es importante que continúe el diálogo sobre la violencia de género contra las mujeres.

Agregó que la violencia está normalizada y por eso se cuestionan tanto las protestas feministas cuando traspasan los modos institucionalizados de protestar, cuando ya no son las protestas medianamente silenciosas, y es ahí donde se pueden notar los consensos que todavía aceptan como normal a la violencia.

“Por eso es importante seguir hablando de ella, (la violencia), nuestro propósito es ampliar los debates y las actoras y actores políticos que deben incorporarse en esos nuevos debates que hoy están muy presentes y nos abren nuevas discusiones”, dijo.

La profesora-investigadora de El Colegio de Sonora mencionó que con las protestas feministas actuales se está retomando ese derecho legítimo a defenderse, y el estado a quien se le depositaba la autoridad para proteger a las mujeres de la violencia y sancionar a quienes cometieran violencia contra ellas, no es factible.

Explicó que estas protestas están construyendo todo un movimiento que va hacia una nueva forma de reconfiguración subjetiva de las mujeres como mujeres en cuanto a su condición de género, pues las mujeres a pesar de seguir siendo víctimas de esa violencia, ya no se asumen como víctimas.

“Me parece que hay una parte fundamental en donde en México, ante esa violencia cruenta que estamos viviendo está siendo posible que se cambien o se creen posibilidades para nuevos marcos de significación, de interpretación de la violencia y obligándonos a nosotras a considerar que nadie más va a defendernos contra la violencia si no nos defendemos nosotras mismas”, sostuvo.

Zúñiga Elizalde indicó que es importante realizar análisis interseccionales en casos como los asesinatos o desapariciones de mujeres que de alguna u otra forma se han vinculado con el crimen organizado, y sus cuerpos han sido objeto para amenaza o sanción para entender hasta donde el estudio de género lo siga permitiendo.

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